Uno solo
Cada momento con ella es
inolvidable. Hace que los problemas parezcan simples anécdotas y que los malos
momentos sean solo fantasías en mi cabeza. Nos sumergimos cada vez más en un
mundo en el que las reglas las marcamos nosotros mismos. Donde los colores son
colores solo porque queremos, y donde cada camino es un motivo más para seguir
juntos. Es lo que quiero hacer, lo que mi corazón quiere que haga. Todo lo que
nos rodea tiene un tinte especial. Es una película en el que nosotros somos los
protagonistas y en la que no existen créditos finales.
Ella monopoliza todos mis
sentidos. Sus ojos me transmiten mucho más que cualquier libro que haya podido
leer, y su sonrisa me atrae hasta un mundo sin explorar más interesante que cualquier cosa que puedan
ver mis ojos.
Allí estás, enfrente mía, una
vez más, riéndonos con cualquier cosa y mirándonos con esa complicidad que tú y
yo sabemos. Hemos hablado mucho estos días y sabemos que hay “algo” en
nosotros, en cada palabra que decimos, en cada vez que nos tocamos. Yo sé que
es algo especial. ¿Y tú?
De repente me encuentro
sumergido en una espiral de sensaciones que recorren todo mi cuerpo. Estoy en
un sitio donde todo es calma y donde hasta el respirar incomoda. Porque no se
necesita respirar, tan solo sentir. Y uno siente si realmente deja volar la
imaginación y se deja inundar por cada estimulo que le llega de ese mundo suyo.
Aquella vez sentí que quería
estar allí siempre, sentí que no importaba nada más, que ni un terremoto podría
interrumpir esa sensación de paz y de bienestar. Y en este mundo al que me
llevas, sumergido en tus pinceladas de vida, y bajo tu manto protector me di
cuenta de lo que significarías para mí. Sabía que desde aquel instante nada volvería
a ser como antes. Todo me llevaría irremediablemente a ese lugar y a ese
instante. Aunque luchara por olvidarlo no podría, y aunque me resistiera a
creerlo, seria definitivamente algo que se repetiría en mi mente y en mi cuerpo
una y otra vez, inundando de latidos cada momento del día contigo.
Cuando tus labios se separaron
de los míos volví a ser yo, volví a mi mundo, y lo primero que me encuentro al
abrir los ojos… es a ti. Y pienso en muchas cosas, pero sobre todo en ti, en tu
mirada, en tu sonrisa y en tus labios.
¿Cómo puede un beso decirte
tantas cosas? Supongo que es parte de la magia. O quizá sea también parte de
Ella, que lo hace así. En todo caso, un solo beso me ha hecho ver que mis
labios desde siempre han estado esperando los suyos. Es como si cualquier beso
anterior estuviera a millones de años luz. Un solo beso… uno solo.
Me alegro de haberte encontrado,
me alegro de recorrer ese mundo nuestro con cada nuevo beso que nos damos y me
alegro de que con uno solo haya bastado para darnos cuenta que es real, está
pasando y lo estamos viviendo.
Bienvenida a mi corazón.
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